miércoles, 11 de mayo de 2011

Km 1

Los bailes y las risas habían comenzado la noche anterior, situación que chocaba con la mañana siguiente, los ojos caídos, el cuerpo pesaba, era muy pronto, aun de noche, ¿seguro que pasará un autobús? Yo creo que los autobuses a estas horas no existen.

Un zumo para ir abriendo boca, un sándwich tardío, carteles de no fumar por toda la calle (¿desde cuando?), autobuses, ninguno el nuestro, mucha gente, toda emocionada, alguna pasable, otros demasiado pesados.

“¿Cuándo llegamos?

“Aun no hemos salido”

“¿Por qué el autobusito de la pantalla no se mueve?”

“Si se mueve”

“No, no lo hace”

“Si, fíjate bien”

“Vale, pero ¿Cuándo llegamos? Voy a preguntarle al conductor”

“¿Hemos llegado ya?”
“No, hacemos una parada de media hora”

“Fran ahora estará bailando el hama hama”

“¿Por qué nos miran las mujeres?”

“Somos fáciles de odiar”

“Si, lose, no importa, ahora me importa mas otra cosa, están poniendo a Nena Daconte en la radio, definitivamente quiero llegar a Murcia”

“Estamos en Murcia, ¿Y ahora que? ¿arriba, abajo, recto, derecha, izquierda?”

“Joder, esto parecen los suburbios de Japón, esto no es España, ¿y si no estamos en Murcia?”

La entrada ya resultó emocionante, la música, la gente, todo rebosaba felicidad, a menos a mis ojos, y al de los suyos también, porque me cogió de la mano y comenzó a correr, corría y sonreía y movía su melena, se miraba la pulsera y repetia “estamos aquí”.

“Tengo hambre”

“Ooh cous-cous”

Comida, cervezas, cigarrillos, muchos cigarrillos, bailes, también muchos, calor en su justa medida, gente, amplio césped, todo muy verde, estábamos en un limbo.

Dos chicos corriendo, muy rápido.

“Hola, ¿os tomáis unas cervezas con nosotros?”

“Mmnmn”

“Invitamos”

“¡VALE!”

Todo iba sobre ruedas, incluso teníamos un piso perfecto, nos preparamos, empezaba el show:

- THE KOOKS- gay de sombrero azul, muchas cervezas, demasiadas, Luke, “es mi grupo de la infancia”

- YAN TIERSEN: increíble, sin más y nos sentimos asombradas con la sensibilidad musical de algunos hombres.

Entre concierto y concierto, un descanso, botellones en parking, mas alcohol, en Murcia una no puede beber un vaso de agua, asíque a falta de esta, alcohol y más alcohol, ya no notas la diferencia entre una cosa y la otra.

- TWO DOOR: más cervezas, bailes, saltos, a tope.

- MGMT: Psicodélico, no hay otra palabra, entras en un trance, el problema es que este lleva al deseo de dormir.

Lo posterior no fue tan agradable, lo psicodélico y las circunstancias derivan en caras largas, pero nada que ver con el final.

Es importante explicar llegados a este punto quien es el gran rey, teniendo en cuenta que va a acompañarnos el resto de los Km. Es un ser omnipresente, tiene los hilos de nuestras vidas, aunque a veces somos capaces de hacerle sentirse perdido, nos manda señales, lo malo se lo achacamos a el, mas que lo bueno, pero siempre está pendiente de nosotras. En mis clases de cine, mi profesora siempre nos hablaba de una voz narrativa denominada “el gran imaginador” yo siempre pensaba que ese era el gran rey, aunque nunca he llegado a comprender exactamente que significaba (esto ha conllevado muchas frustraciones), pero está ahí, siempre está ahí.

Tengo una gran facilidad para irme por las ramas, pero el caso es que volviendo al tema que nos interesa, el gran rey nos envió dos personajes más que añadir a la historia.

“¿Vais a ver mañana a The crookers?”

“Por supuesto”

“No vayais a verles, venid a vernos a nosotros, vamos a pinchar indie del bueno, Camaron, Bustamante, Bisbal”

“….”

“¿Quién sois vosotros?”

“Kill the Hipsters”

La ginda de la conversación vino cuando nos invitaron a una fiesta que organizaba el famoso Yes We Dance. Todo hubiese sido normal sino fuese porque habiamos escuchado bastante hablar de esta fiesta, en ningun momento te sentiste dentro de ella, pero comentarios, muchos. Por eso el gran rey hizo de las suyas, no solo nos envio a dos personas que nos cambiaron la cara, sino que entre una gran multitud de personas se acercaron a nosotras a invitarnos a un sitio al que queriamos ir pero no podiamos. Esto era digno de predicar.

La noche se fue encauzando, chupitos de jager, mucha agua, unos camerinos, tonos azules, una mancha de sangre, continuos flashes, más bailes y de nuevo, sin novedad, muchas risas, una tras otra. Si, definitivamente eran dos enviados del gran rey.

Una despedida y un largo camino a casa, aunque con acompañamiento claro, un borracho al que fuimos protegiendo.

Hay ciertas leyes en este mundo que dicen lo siguiente “cuando estes cansado, no te preocupes, siempre pasara algo que te impedira dormir, no importa lo que sea”

Asi es.

“¿Podemos dormir en vuestra casa?”

Llamadas, mensajes, bailes hamma hamma, movimientos porno con un cinturón, caidas desde una cama, cucarachas, historias de negros y un sueño profundo.

No hay nada mejor que acostarse sabiendo que el día no podia haber sido más redondo.



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